Preguntas frecuentes
implantes dentales

En Grandío Pazos contamos con una amplia experiencia en el tratamiento con implantes dentales en Vigo. Sabemos que, antes de decidirte por este tratamiento, pueden surgirte muchas dudas. Aquí respondemos a las más habituales.

¿Duele la colocación de implantes dentales?

La colocación de implantes se realiza bajo anestesia local, por lo que el procedimiento es completamente indoloro. Muchas personas lo comparan con una extracción dental en cuanto a molestias.

Después de la cirugía, es normal que aparezcan leves molestias, inflamación o pequeños hematomas, pero suelen controlarse fácilmente con analgésicos y antiinflamatorios. Además:

Se dan instrucciones postoperatorias detalladas.
Se recomienda reposo relativo y evitar esfuerzos durante las primeras 24-48 horas.
Las molestias suelen desaparecer a los pocos días.

En casos más complejos o pacientes que presentan más nervios, se pueden valorar técnicas de sedación consciente.

¿Cuánto tiempo dura un implante dental?

Con los cuidados adecuados, un implante dental puede durar toda la vida. Aunque está fabricado con materiales muy resistentes y biocompatibles, su éxito a largo plazo depende del compromiso del paciente con su salud bucodental.

Para alargar su vida útil es fundamental:

Mantener una buena higiene oral diaria, incluyendo el uso de cepillos interdentales o irrigadores.
Acudir a revisiones periódicas que permiten detectar a tiempo cualquier signo de inflamación o complicación.
Evitar el tabaco, ya que perjudica la cicatrización y puede favorecer infecciones alrededor del implante.
Controlar enfermedades sistémicas como la diabetes, que pueden influir en la salud de las encías y el hueso.

¿Qué cuidados necesita un implante?

Aunque los implantes dentales no se pueden “picar” como los dientes naturales, sí pueden verse comprometidos por infecciones de los tejidos que los rodean, como la mucositis o la periimplantitis.

Por ello, es clave una higiene oral estricta, cepillándose los dientes 2-3 veces al día y usando hilo dental, cepillos interproximales o irrigadores. No fumar y mantener una dieta equilibrada también puede marcar una diferencia en la salud y durabilidad de los implantes.

A nivel profesional, es importante acudir a revisiones periódicas con el periodoncista, quien podrá valorar el estado del hueso y de los tejidos blandos mediante sondajes o radiografías, así como realizar limpiezas específicas si se detecta acumulación de placa o signos de inflamación.

¿Cómo es un implante? (Partes de un implante)

Un implante dental se compone de tres partes fundamentales que, juntas, permiten sustituir un diente perdido de forma funcional y estética:

El implante: es un tornillo de titanio biocompatible que se coloca en el hueso del maxilar o la mandíbula. Actúa como una raíz artificial y, una vez integrado en el hueso (proceso conocido como osteointegración), sirve de base estable para la futura prótesis.
El pilar o aditamento: es la pieza que conecta el implante con la corona dental. Queda parcialmente expuesto en la encía y su diseño permite un ajuste preciso y seguro de la parte visible del diente.
La corona: es la parte visible del diente, elaborada en materiales estéticos y resistentes como la cerámica o el zirconio. Se diseña a medida para integrarse de forma armónica con el resto de la sonrisa, tanto en forma como en color.

Este sistema modular permite una sustitución dental que imita tanto la función como la apariencia de un diente natural.

¿Quién puede ponerse un implante dental?

En general, cualquier persona que haya perdido uno o más dientes y goce de un buen estado de salud general puede ser candidata a recibir implantes dentales. Es fundamental que exista una cantidad suficiente de hueso maxilar o mandibular para alojar el implante; en caso contrario, se pueden realizar técnicas previas de regeneración ósea o injertos.

El estado de las encías también es determinante. Una boca con encías sanas, libre de enfermedades periodontales, ofrece un entorno mucho más favorable para el éxito del tratamiento. Por eso, antes de colocar un implante, se realiza una exploración minuciosa de toda la boca, asegurando que no existan infecciones activas ni factores de riesgo que puedan comprometer el resultado.

Además, es importante que el paciente no presente enfermedades no controladas que puedan interferir con la cicatrización, como la diabetes no tratada o patologías autoinmunes.

¿Ayudan los implantes a preservar los dientes naturales?

Sí. Los implantes se colocan sin necesidad de desgastar los dientes vecinos, a diferencia de los puentes tradicionales. Además, ayudan a conservar el hueso y evitan que los dientes adyacentes se desplacen, lo que protege la alineación y la salud general de la boca.

¿Por qué puede fracasar o perderse un implante?

Aunque los implantes dentales son uno de los tratamientos más seguros y predecibles en odontología, en algunos casos pueden presentar complicaciones. Las causas de fracaso pueden variar según el momento en el que se produzcan:
Fracaso temprano: puede ocurrir en las semanas posteriores a la colocación si el implante no se integra correctamente en el hueso. Factores como infecciones, mala calidad ósea o sobrecarga temprana pueden influir en este resultado.
Fracaso tardío: se da cuando el implante ya estaba integrado pero con el tiempo pierde su estabilidad. Esto suele estar relacionado con una higiene deficiente, acumulación de placa bacteriana o aparición de periimplantitis (infección del tejido que rodea el implante).

También pueden influir factores sistémicos como el tabaquismo, la diabetes mal controlada o enfermedades periodontales no tratadas previamente.

Por eso es tan importante realizar un estudio individualizado antes de colocar un implante, así como mantener una rutina de higiene y revisiones periódicas con el especialista.

¿Qué es la periimplantitis?

La periimplantitis es una enfermedad inflamatoria que afecta a los tejidos que rodean un implante dental. Se manifiesta con enrojecimiento, sangrado e inflamación de la encía, y puede provocar la pérdida progresiva del hueso que sujeta el implante si no se trata a tiempo.

Esta patología suele ser consecuencia de la acumulación de bacterias en la base del implante, generalmente por una higiene oral inadecuada o por no acudir a las revisiones profesionales. También puede estar relacionada con antecedentes de enfermedad periodontal, tabaquismo o factores sistémicos como la diabetes.

Es fundamental no confundir la periimplantitis con la mucositis periimplantaria, que es una fase inicial y reversible en la que aún no hay pérdida ósea. Si se detecta y se trata a tiempo, se puede evitar que la enfermedad progrese.

En nuestra clínica contamos con un protocolo especializado para el diagnóstico y tratamiento de esta patología. Puedes conocer más sobre sus causas, síntomas y tratamiento en nuestra página sobre periimplantitis.

¿Tienes más preguntas sobre implantes dentales?

Cada paciente es único, y lo mejor es resolver tus dudas de forma personalizada. Si estás pensando en colocarte un implante dental o quieres saber si es la mejor opción para ti, estaremos encantados de ayudarte.